Luego de pasar la mañana en la institución con compañeros, con las risas y tomando algo frio, llego el momento de irse. Si me fui a ese lugar donde se encuentra la paz y tranquilidad. Esperaba compañía, pero no pudo llegar. Después de todo no estuve tan sola. Estuve en compañía del rio, de los arboles, del viento y el sol. Ese viento que jugaba con los arboles y con el agua. Y ese sol que se reflejaba en el agua, era tan lindo, tan tranquilo, que no me quería ir mas. En un momento cierro los ojos y tan solo escucho el viento y las aves. Me sentía tan bien, estaba tan tranquila que no pensaba en nada, tan solo vivía el momento y me sentí tan libre, tan tranquila. Para que esa mañana fuese perfecta tan solo faltaba esa persona, que me puede tanto, que me enamora cada vez mas. Lastimosamente llego la hora de irme ya no podía quedarme más tiempo, quería quedarme, seguir sintiéndome así de bien, pero no podía y me tuve que marchar. Junte mis cosas y emprendí mi ...
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